Para evitar que se extiendan indefinidamente, las apuestas obligadas sufrirán un incremento progresivo en su tenor tras un período previa mente estipulado de tiempo, llamado período de incremento. Excepcionalmente, en lugar de estar definidos por el tiempo, lo hacen tras transcurrir un número x de pases.
Los jugadores comienzan con un monto fijo en fichas y no podrán incorporar más hasta que se vayan o porque ganaron. Estas dos circunstancias, que los ciegos suban y que las fichas sean fijas, marcan diferencias estratégicas fundamentales con las mesas de efectivo. Los ciegos subiendo impiden que el jugador pueda jugar siempre igual. También es limitante que no pueda recurrir a su bolsillo si se diera la posibilidad de que lo perdió todo.


